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(Si no los lees y no entiendes de que va la cosa, no le heches la culpa al mensajero!)
Lunes 15 de Noviembre de 2010
10:10
Hoy es el gran día y la sonrisa que Peter tenía desde primera hora así lo confirmaba. Había pasado el fin de semana sin poder pensar en otra cosa. Al final no se me ocurrió nada brillante para la reunión, básicamente porque no se de que vamos a hablar, seré lo mas simpático posible y no hablaré si no es necesario. Al fin y al cabo, debo reconocer, que aunque estoy haciendo avances el papel de secundario siempre se me dio bien.
-Peter ¿qué? ¿preparado?
-si ¿sabes que?
-¿Que?
-Mene, con la mano y con el pie
-Ja… ja… ajajá. Que ridículo, ¿Cuántos años dices que tienes?
Peter puso su sonrisa de listillo y bajó de nuevo la cabeza hacia el ordenador.
-Peter ¿a que hora será la reunión?
- Yo creo que a eso de las 11:00 es buena hora, creo que estará de buen humor.
Miedo me daba ese comentario. Empezaba a conocer a Peter, y cuando decía algo de este estilo, lo que te soltaba después te dejaba con la sensación de que era un lunático peligroso.
-¿Por qué crees que estará contento?
-¿Sabes algo que pone contento a todo el mundo?
- Dime tú, total, diga lo que diga no va a ser…
-Encontrarte 50 pavos en el bolsillo del abrigo!!
-Joder y menos, yo me encontré 10 euros una vez, hace tiempo, y me lleve tal alegría que me los gasté invitando a un McMenu a Hanna!! ¿Que pasa que te has encontrado un billete?
-Yo no, esta mañana, cuando llegábamos aproveché el barullo para poner un billete de 50 euros en el bolsillo del abrigo de Lucas, espero que los haya encontrado y este de buen humor!
-¿Metiste dinero en su bolsillo sin que el se diera cuenta? Joder Peter…
-Si, es curioso, ha sido la misma sensación que robar pero al revés.
-Bueno, entonces sobre las once.
11:00
Despacho del Director de RR.HH.
El fin de semana de Lucas había sido magnífico, con notición incluido, su hijo había conseguido una beca en Google. A Lucas le pareció una idea magnífica, el tenía varias propuestas diferentes en empresas importantes, pero evidentemente ninguna de ellas se podía comparar con Google. Es normal que estuviera contento, a ojos de Lucas, su hijo predilecto había pasado de ser un niñato que solo hacía que gastar dinero, emborracharse y andar con chicas poco apropiadas, a un joven capaz de conseguir una beca en una de las empresas mas influyentes del momento, con lo que inicia su carrera profesional por la puerta grande.
11:05
Toc Toc
-Adelante.
Peter abrió y atravesó la puerta del despacho conmigo justo detrás de él. Durante el trayecto he ido a mear 2 veces y ahora reconozco que tengo algo de ganas. Estoy nerviosísimo.
-Buenos días, ¿podríamos hablar con usted un segundo? Dijo Peter con un tono menos indiferente que el suyo habitual y con su sonrisa de niño bueno.
-Claro, dejadme un segundo que termino con esto, por favor, sentaros.
-Gracias.
Nos sentamos frente a la mesa de Lucas, que por cierto, era como dos o tres veces del tamaño de las nuestras. Yo estaba todo el rato fijándome, y no parecía especialmente contento.
Lucas trasteo en el ordenador como un minuto y solo entonces levantó por primera vez la vista.
-¿Qué tal? Contadme…
- Bueno no se si nos conoce, mi nombre es Peter y mi compañero es Mike, trabajamos en el departamento de calidad.
-Nuestras esposas se conocen, mi mujer es Hanna, la dentista.
-Ah, claro hombre, mira, el otro día estuve yo por allí por su consulta.
-¿Ah si? ¿Algún problemilla?
Noté que Peter decía eso premeditadamente antes de que me diera tiempo a abrir la boca.
-No, fui por un recado…
-Me alegro, siempre es un mal trago pasar por el dentista, ¿verdad?
-…Mi mujer… menudo despiste tiene encima, y eso que no hace nada… nunca lo he entendido, en fin, ¡mujeres! ¿Tu estás casado, Peter?
-No, yo no.
-Normal… de cualquier manera haces bien. Bueno, ¿a que se debe vuestra visita?
-Pues nada, verá, como sabe, nosotros trabajamos en el departamento de Calidad y queremos plantearle algunas cuestiones de interés que venimos detectando.
-Y ¿Por qué venís a verme a mí? Quiero decir, vosotros tendréis vuestros procedimientos para tratar ese tipo de cosas...
Si, claro, pero creemos que usted es la persona mas apropiada para hablar sobre esto, ¿podemos hablar asegurándonos la confidencialidad?
-En principio, no veo porque no.
Lucas se levantó un poco en su sillón, en una clara muestra de interés, Peter le comentó que quería hablarlo con él en persona, por que sabe que es una de las personas con cargos directivos, mas razonable y abierta, mas algún otro regalo para los oídos en esa misma línea.
No se como había pasado de estar recostado sin si quiera mirarnos a estar inclinado hacia nosotros y con los cinco sentidos puestos. No se si serán los 50 euros, su sonrisa, o que narices, pero es acojonante que este muchacho sea capaz de conseguir este tipo de cosas, no se como pero lo hace…
Mientras ellos seguían hablando yo estaba allí, en segundo plano, escuchando y flipándolo. Peter, estaba pegándole una comida de oreja curiosa al tipo, básicamente vino a decir que en la compañía había un problema de productividad, que este problema estaba muy arraigado y que por ello era necesario reestructurar el planteamiento “sobre la relación con el cliente interno que tiene la dirección de la compañía” Lucas apenas abrió la boca, pero escuchaba activamente mientras jugueteaba con su pluma. Peter incluso se permitió el lujo de comentar que “si alguien se dedicara a recapitular la cantidad de horas/hombre que se pueden perder a lo largo de un año, en cuestiones ajenas a la empresa, que tenían que hacer los empleados debido a la falta de flexibilidad del horario, nos llevaríamos una desagradable sorpresa.” Le puso un montón de ejemplos reales de gestiones que era necesario hacer en horas de trabajo.
Como cortarse las uñas pensé yo, y casi se me escapa una risilla al pensarlo.
Una vez Peter terminó con la brillante exposición, Lucas dijo:
-Ya veo que tienes el tema bastante claro, ¿y que propondrías tú?
-Verá, no es cuestión de que yo lo proponga o no, es el propio mercado el que nos da las claves para entender el asunto, algunas grandes multinacionales hace años que tomaron nota y por eso llevan ventaja.
-Si, como el sitio web, grugel, ¿no?
Por segunda vez tuve que contener una risotada, ¡¡¿grugel?!!
-Si, como Google.
Lucas se quedo pensativo un rato, sin decir nada, mirando hacia arriba frotando la pluma entre sus dos manos, en una posición parecida a la típica de rezar.
-Si me permite, le he preparado un informe con datos sobre el tema y con algunas conclusiones
-Muy bien. ¿Eso es todo?
-Si, simplemente espero que tenga en cuenta lo que le comentamos, como verá en el informe, la intención es optimizar la relación con el cliente interno con el fin de que este optimice a su vez la producción, todos ganarían.
-Lo que no termino de entender, es ¿qué propones?
A juzgar por como Lucas miraba a Peter, creo que tampoco entendía lo de su peinado, pero de eso no dijo nada…
-Bueno, al fin y al cabo trabajamos para mejorar las cosas, lo único es que creo que como compañía deberíamos ir un paso más allá en este sentido. Solo trato de aportar valor dentro de mis posibilidades.
-Ya veo. Me alegro que así sea.
Lucas se levantó, lo que fue una invitación clara a que hiciéramos lo mismo, ya en la puerta del despacho, nos daba un fuerte apretón de manos mientras se despidió amablemente.
11:45
Ya de vuelta en nuestro puesto, bueno, en la máquina de agua para ser mas exactos.
-¿Cómo lo has visto, Mike?
-No se, el tío parece un poco brutote, aunque por momentos parecía bastante interesado, ¿qué te ha parecido a ti?
-Creo que ha salido perfecto…
-Que optimista.
-Como era de esperar el tema no le ha sonado a chino, y espero que lea el informe, una vez lo lea, no tiene más remedio que hacer algo.
-¿Qué hay en el informe?
-Nada raro, la realidad del día a día de la compañía.
11:55
Despacho del Director de RR.HH.
Lucas estaba pensando en lo que estaba ocurriendo. Los medios de comunicación se hacían eco de una nueva tendencia en el mercado, su hijo encuentra trabajo en la multinacional estandarte de este nuevo mercado, y ahora, el chaval este del pelo alborotado. Lucas se estaba tomando el tema en serio, si esto era una nueva tendencia, el no podía permitirse perder el tren.
Leyó las 12 páginas del informe de Peter del tirón e inmediatamente llamó a una de las trabajadoras de su departamento.
-Buenos días.
-Buenos días, ¿tu conoces a alguien que se corte las uñas en horas de trabajo?
-¿Cómo dice?
-Eso, lo que oyes, tu sabes de alguien que haga algo así…
-Claro que no.
-Vale, vale...
Lucas entendió la magnitud del asunto, vio claramente que los intereses de los empleados estaban yendo en un sentido diferente al de la compañía. Desde luego parece que, como dice el chaval este, tratar de reconducir esta situación haría que la compañía ganara en competitividad.
Había otra cosa que Lucas no entendía, como acababa de comprobar, ningún empleado en su sano juicio, te diría abiertamente de que manera perdía horas de trabajo, ¿por qué esta gente lo hacía? ¿no se daban cuenta de que haciendo este informe se ponen en evidencia a ellos mismos?
En cualquier caso, parecía que los acontecimientos, no dejaban más opción que tomar en serio el tema y hacer algo para “adaptarse a los nuevos tiempos”.
CONTINUARA…
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